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El probiótico Kyojin contiene la bacteria Bacillus subtilis natto DG101 que produce Vitamina K2, Natoquinasa, PQQ, CSF y antibióticos naturales.

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Vitamina K2

La vitamina K es una vitamina liposoluble (soluble en grasa) de la cual existen 3 clases:
Vitamina K1 (o filoquinona o fitonadiona) que se obtiene de forma natural a partir de los vegetales de hoja verde (lechuga, brócoli, espinaca), se acumula en el hígado y es necesaria para una correcta coagulación de la sangre. La vitamina K1 representa el 90 % de la vitamina K total presente en una dieta occidental típica;
Vitamina K2 (o menaquinona), proviene de diversas fuentes alimenticias y también es producida por las bacterias que se encuentran en el tracto gastrointestinal constituyendo la flora normal de la persona. La vitamina K2 dirige al Calcio desde las paredes de los vasos sanguíneos a los huesos y otros tejidos. Es decir que la vitamina K2 es la encargada de que el Calcio vaya a donde es necesario y no se deposite en lugares indeseados. Sólo el 10 % del total de vitamina K presente en una dieta occidental típica es vitamina K2, por ende las personas occidentales son deficientes, en su gran mayoría, en vitamina K2.
La vitamina K2 puede presentarse en diferentes formas de tamaños (longitudes) diferentes en función del número (n) de cadenas laterales de prenilo (MK-n). Por ejemplo la forma MK-4 se puede encontrar en la mantequilla, yema de huevo, y carne animal, MK-7, MK-8 y MK-9 se encuentran en productos alimenticios fermentados como queso y el alimento natto (del cual deriva la cepa DG101 del probiótico Kyojin) que es una fuente rica de MK-7, la mejor y más efectiva forma de la vitamina K2. Vitamina K3 (o menadiona o pro-vitamina K), es una forma sintética y no completa (más corta) de vitamina K.
La vitamina K2 es importantísima para mantener los huesos fuertes y las arterias (del corazón y el cerebro) sanas. Además, la vitamina K2 es indispensable para que el correcto funcionamiento de la vitamina D y evitar su toxicidad (calcificación inadecuada y endurecimiento de los vasos sanguíneos).

Nattoquinasa

La cepa probiótica B. subtilis DG101 desarrollada por Kyojin S.A. produce natoquinasa. La natoquinasa es una proteasa que in vitro ha demostrado ser capaz de degradar fibrina previniendo potencialmente la formación de coágulos, al péptido amiloide asociado al Alzheimer y la gliadina, asociada a la enfermedad celíaca. De esta manera la natoquinasa ayudaría a combatir estas diferentes afecciones.

PQQ

B. subtilis DG101 produce PQQ (pirroloquinolina quinona) un metabolito que en estudios de investigación básica promueve la formación de mitocondrias, organelas intracelulares responsables de la producción de energía (ATP) y asociadas a una mayor esperanza de vida (longevidad). PQQ es además beneficioso como anti-oxidante.

CSF

B. subtilis natto DG101 produce el péptido CSF (también denominado PhrC) que interviene en la comunicación intercelular de las diferentes células del probiótico entre sí permitiendo por ejemplo la formación del biofilm beneficiosos, sino también en la comunicación intercelular de B. subtilis natto DG101 con su hospedador.
Estudios in vitro sugieren que el péptido CSF de comunicación intercelular (quórum sensing) podría ser internalizado por las células epiteliales del intestino y activar la producción de las denominadas proteínas de choche térmico (Heat Shock Proteins) de bajo peso molecular o chaperoninas: que recorren (patrullan) el interior celular y son importantísimas para distinguir proteínas con plegamiento normal de aquellas anómalas o aberrantes. Se piensa que el mantenimiento de la homeostasis proteica en detrimento de la proteotoxicidad jugaría un rol esencial en la prevención de enfermedades metabólicas, neurodegenerativas y malignas.

Antibióticos naturales (lipopéptidos) de la familia de las surfactinas e iturinas

B. subtilis DG101 produce lipopéptidos naturales (péptidos cíclicos con una cola o prolongación de ácidos grasos ramificados) del tipo de las surfactibnas e iturinas. Estos antibióticos naturales representarían una manera natural de disminuir el consumo de antibióticos comerciales y así ayudar a disminuir la diseminación de la resistencia a los antibióticos comerciales y el surgimiento de cepas de patógenos multiresistentes. Estos lipopéptidos producidos por B. subtilis poseen acción contra bacterias y hongos patógenos, e in vitro han demostrado poseer también actividad antiviral.