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DIEZ PREGUNTAS, INQUIETUDES Y REALIDADES SOBRE LOS PROBIÓTICOS Y ALIMENTOS QUE LOS CONTIENEN

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1 - ¿Cuántas clases de probióticos existen y en qué se diferencian unos de otros?

En cuanto al tipo de microorganismo que forma el probiótico, existen dos clases: los probióticos lácticos y los probióticos esporulados. Los probióticos lácticos están representados por bacterias formadoras de ácido láctico pertenecientes a los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium (por ejemplo L. plantarum, L. reuteri, B. longum). Por su parte, los probióticos esporulados están representados por bacterias formadoras de esporas (células altamente resistentes) del género Bacillus (por ejemplo B. subtilis, B. coagulans, B. clausii).

¿Qué diferencias existen entre ambos tipos de probióticos?

Las bacterias lácticas forman células vegetativas típicas que no son muy resistentes al calor o la desecación, y tienden a ser sensibles a condiciones ácidas y alcalinas extremas, como las que se encuentran en el estómago e intestino delgado. Diversos estudios han demostrado que la mayoría de los lactobacilos y bifidobacterias mueren rápidamente al atravesar el ambiente ácido del estómago y arribar a la parte superior del aparato digestivo. Además, los probióticos lácticos son muy sensibles al oxígeno del aire, que les resulta tóxico y los mata prontamente, aún una vez que están envasados en el alimento final y exhibidos para su venta en los negocios. Debido a estas características, las bacterias lácticas son frágiles, y los alimentos que las contienen requieren refrigeración para mantener viables a las mismas (es decir seguir vivas o activas, lo cual es esencial para que un probiótico sea eficaz).

Los probióticos lácticos no sobreviven a la mayoría de los procesos industriales de fabricación de alimentos y bebidas (no se pueden calentar, ni congelar, ni hornear, ni someter a presiones altas, ni tratamientos enzimáticos o químicos), esto hace que los probióticos lácticos queden restringidos casi exclusivamente a productos lácteos fermentados (yogures) refrigerados lo cual dificulta su amplia distribución y aceptación (por cuestiones de precio y gustos o preferencias del consumidor).

Por su parte, la espora probiótica puede equipararse de forma simultánea a una semilla y a una roca, en cuanto a su estado de latencia total y resistencia extrema, respectivamente. La espora es semejante a la semilla de una planta, porque mientras está como espora está latente, es totalmente inerte, no produce nada de nada y no germinará y crecerá hasta que haya encontrado las condiciones de temperatura, humedad y nutrientes adecuados para desarrollarse (lo cual recién ocurre cuando la espora llega al intestino de la persona y no antes). Por estas propiedades, los probióticos a base de esporas de Bacillus soportan los procesos industriales de fabricación, muchos de ellos extremos, y pueden calentarse, enfriarse o congelarse, son estables durante el almacenamiento. Así, podemos encontrar alimentos y bebidas probióticas como ser galletitas, jugos, sopas deshidratadas, pastas, aguas, té, café; todos ellos alimentos secos o líquidos conteniendo probióticos activos, que lleguen vivos al consumidor. El poder llegar a comprender la diferencia entre los probióticos lácticos y los esporulados es el primer paso para poder identificar un probiótico que se ajuste desde el lado del fabricante al producto, formulación y necesidades de beneficios que se buscan, y desde el lado del consumidor hallar e identificar el probiótico que le producirá efectos beneficiosos sobre su salud.

El probióticos Kyojin (Bacillus subtilis natto DG101) contiene esporas altamente estables que pueden permanecer viables a través de todo el proceso de fabricación y almacenamiento, atravesar exitosamente el bajo pH del estómago, germinar en el intestino, tolerando el efecto microbicida de las sales biliares, y comenzar a producir diferentes productos y metabolitos beneficiosos (como ser la vitamina K2 por mencionar solo una de las muchas sustancias saludables que fabrica B. subtilis DG101) que ayudarán a reforzar la salud del consumidor.

Según estudios llevados a escala mundial, más del 70 % de los encuestados consideran como altamente atractiva la posibilidad de consumir alimentos fortificados con sustancias naturales, saludables y beneficiosas como los probióticos.

2 - La cepa (nombre completo o documento de identidad) del probiótico importa

El término probiótico produce una fuerte resonancia en el consumidor, quien identifica a dicha palabra con beneficios para la salud. Sin embargo, no todos los probióticos son iguales ni siquiera aunque contengan el mismo género y especie de la bacteria. Por ejemplo dos probióticos de dos marcas diferentes, uno que contenga Lactobacillus plantarum AA y el otro Lactobacillus plantarum BB, no son iguales y por ende no producirán los mismos efectos. Importa el nombre de la cepa en particular (“AA” o “BB”) que constituye el número de documento de identidad de esa bacteria como si fuese su huella digital. Sin aclarar el nombre de la cepa del probiótico, se está diciendo muy poco o nada. En el mundo de probióticos, la diferenciación de cepas no solo es importante, sino que es vital, porque los beneficios de un probiótico en realidad dependen de la cepa probiótica. En el caso de Kyojin, el número de documento e identificación del probiótico Bacillus subtilis natto que contiene es DG101.

3 - Cuando se trata de cantidades (UFC) del probiótico, que haya más no siempre es mejor

La nutrición parece ser un juego de números: menos calorías, menos grasas, más fibra, más proteína y más niveles de vitaminas. Cuando se trata de alimentos con probióticos, es ¿verdad o erróneo que cuanto mayor sea el número de unidades formadoras de colonias, o UFC, células de la bacteria probiótica, será mejor? 10 millones ayer, 100 millones hoy, 1 trillón mañana? Cuando se trata de UFC y los beneficios que proporciona una determinada cepa probiótica puede ser que un probiótico A para producir efectos deba estar en una concentración de mil millones de UFC por dosis, mientras que otra cepa probiótica B produzca efectos similares, o aún mejores, a una concentración de cien millones de UFC. Es decir, que el número de UFC suelto y solo no alcanza, es necesario conocer la cepa (su DNI) y su concentración. Algunas agencias reguladoras han publicado pautas, y algunos expertos han sugerido pautas mínimas específicos, como 10 millones o mil millones, para los cuales esas UFC confieren beneficios para la salud. En el caso del probiótico Kyojin DG101, que deriva del alimento milenario japonés Natto (o queso vegetal), su concentración o dosis diaria recomendada es de cien millones de UFC por día. Por ende, no todas las cepas probióticas se comportan de la misma manera y más cantidad de las mismas no es necesariamente mejor. Kyojin DG101, es 100 % estable hasta el momento de su consumo, es eficaz a la dosis recomendada (ya que una vez ingerido forma un biofilm o biopelícula beneficiosa donde comienza a reproducirse y aumentar en número) y no genera dependencia.

4- Los probióticos representan mucho más que solo salud digestiva y más cepas de probióticos NO SIEMPRE equivalen a más beneficios

Las campañas publicitarias a nivel mundial apuntan a los beneficios de los probióticos para la salud digestiva de las personas, y los consumidores están tomando debida nota. Pero la salud digestiva no es toda la historia. Diversas cepas probióticas de Bacillus subtilis estimulan en diversos modelos animales el sistema inmunológico y nervioso ayudando a prevenir y combatir diversas enfermedades metabólicas (diabetes), neurodegenerativas (Alzheimer y Parkinson) y malignas (Cáncer) en tales modelos animales. Además de los beneficios específicos de la cepa, la eficacia de formulaciones de probióticos con más de una cepa (“multistrain” o “multicepas”) es altamente dependiente de la mezcla final. Simplemente, el hecho de agregar más de una cepa a un producto no asegura que los consumidores ganen o sientan mayores beneficios, solo encarece el precio del producto, y no significa mayor eficacia del mismo. Estudios de investigación con Bacillus subtilis DG101 como único probiótico presente demuestran las propiedades de la misma para estimular el sistema inmunológico, prevenir del sobrepeso, combatir la diabetes y proteger contra los efectos tóxicos de proteínas aberrantes como el péptido beta amiloide y los agregados de alfasinecluina asociadas al Alzheimer y Parkinson, respectivamente.

5- No se necesitan refrigerar todos los probióticos

Profundicemos un poco más sobre el concepto de la importancia de la supervivencia de los probióticos. Los primeros probióticos que aparecieron en el mercado eran derivados de productos de la leche (lácteos), por ejemplo la bacteria láctica (L. bulgaricus) del yogurt sobre el que trabajó el científico Ilya Metchnikov a principios del siglo XX o el yogur probiótico Yakult desarrollado por el doctor Shirota en la década del 30’; por lo que es comprensible que exista una asociación estrecha en el consumidor entre probiótico y lácteos. De hecho, de alguna manera esta relación es en gran medida un matrimonio de conveniencia. La mayoría de las cepas de bacterias probióticas (todas las lácticas) deben refrigerarse para sobrevivir, y por lo tanto, el interior de la heladera es como un hogar para ellos. Como señalamos, dos de las primeras especies de bacterias probióticas que se utilizaron para fortificar alimentos y bebidas fueron Lactobacillus y Bifidobacterium. Ambas requieren refrigeración para sobrevivir y evitar que sobrecrezcan y arruinen el alimento antes de consumirlo cuando se interrumpe la cadena de frío y se alcanza una temprana cálida (a partir de los 23 º C) que permite el crecimiento de la bacteria. Estos dos tipos de probióticos no se pueden usar generalmente en productos congelados, calentados o sometidos a procesos de fabricación extremos y conservados a temperatura ambiente. Los probióticos formadores de esporas, particularmente Bacillus subtilis DG101, sobreviven bajo la mayoría de las aplicaciones sin necesidad de refrigeración al permanecer latente (como esporas) hasta que alcancen el tracto digestivo. Uno podría estar en pleno verano con temperaturas superiores a los 40 º C y consumir una barrita de cereal o tomar un jugo o agua fortificada con el probiótico DG101 para adquirir todos los beneficios del mismo sobre el organismo. Así, los fabricantes de alimentos y bebidas pueden ir más allá de las aplicaciones tradicionales de probióticos, como los probióticos lácticos, y aventurarse en otros alimentos y bebidas convencionales no explotados hasta el momento en el mercado que incorporen en su formulación al probiótico Kyojin DG101, altamente estable a los diferentes procesos de fabricación, cambios de temperatura, transporte, almacenamiento e inclusive a las diferentes formas de preparación de las comidas en el propio hogar del consumidor.

6- Los probióticos esporulados representan un desafío y una oportunidad a la vez

Más allá del error de concepto sobre la necesidad de refrigeración para los probióticos, este mito ha limitado el análisis por parte de los fabricantes sobre nuevas formulaciones e hicieron que hagan una pausa en la búsqueda para crear un comida o bebida probiótica debido al cuestionamiento sobre la eficacia y supervivencia probiótica. A menudo, los integrantes del sector de investigación y desarrollo (I+D) de una empresa tenían que lidiar con los desafíos tecnológicos, que son inherentes a las cepas probióticas más comunes (Lactobacillus y Bifidobacterium), como la estabilidad, los efectos de la fermentación secundaria, y la necesidad de hacer ajustes interminables al pH del producto, haciendo necesario fabricar productos que contuviesen cientos de millones de excedente del probiótico para tratar de asegurar (muchas veces en vano) una cantidad suficiente del probiótico activo en el producto después de la fabricación, envío y consumo. Este inconveniente presente en los probióticos del tipo láctico, impacta sobre la toma de decisiones que van desde los compradores de ingredientes hasta los desarrolladores de productos, desde la gente de marketing hasta los de gestión y alcanzan al consumidor mismo que duda sobre la efectividad de ese producto que contiene probióticos lácticos. En esta nueva era de la nutrición saludable, respetuosa y personalizada, cuando los consumidores buscan los beneficios sobre la salud de los probióticos, encontrar una cepa que no solo proporcione beneficios sino que sea fácil de formular en productos cotidianos ya no es difícil de encontrar puesto que existe el probiótico Kyojin. Las esporas de la cepa probiótica Bacillus subtilis DG101 son fáciles de formular en casi cualquier comida o bebida. Suministradas como esporas, se pueden incorporar a cualquier producto que se hornee, hierva, congele o exprima. A diferencia de muchas cepas tradicionales de probióticos, Kyojin es estable durante todo el almacenamiento, fabricación, procesamiento, transporte y preparación de alimentos y bebidas. Porque es formadora de esporas, no crecerá (es decir no germinará) hasta que se presente el entorno adecuado, su ambiente ideal es el intestino.

7- Es posible desarrollar bebidas que no requieran refrigeración y que estén fortificadas con probióticos

Las bebidas funcionales (aquellas que brindan algún tipo de beneficio sobre la salud del consumidor) deben ser trasportadas desde la fábrica al distribuidor y desde éste a los negocios minoristas (dietéticas, supermercados y kioscos). El consumidor final, cada vez más, de manera indiferente a su edad, analiza de forma proactiva y trata de cuidar su salud prestando atención a lo que consume (el probiótico Kyojin posee en su etiqueta un código QR que te lleva directamente hacia el mundo de los efectos beneficiosos y bondades del mismo). En general, este cambio en la actitud del consumidor está aumentando la demanda y necesidad de nuevos productos en el abanico actual de bebidas funcionales. Pero como sabemos, los probióticos deben garantizar su supervivencia al momento del consumo más allá de las etapas de fabricación, distribución y almacenamiento. Entonces, ¿qué ocurre en el caso de las bebidas? que generalmente requieren una vida útil prolongada y no refrigerada? En el mercado internacional existen innovaciones como sorbetes o pajitas que pueden estar recubiertos en su interior con probióticos (u otros nutrientes en algunos productos) que luego el consumidor usa para beber el líquido. Adicionalmente, las tapas pueden contener en su parte interna un polvo nutricional (por ejemplo un probiótico deshidratado) que cuando se gira la tapa, para abrir la botella, libera el probiótico en el líquido a tomar. Sin embargo, aún deshidratados o liofilizados o microencapsulados, los probióticos lácticos siguen siendo sensibles (mueren) frente al oxígeno del aire. Bacillus subtilis DG101 es 100 % apto y estable para ser incorporado en sorbetes, tapas, e inclusive en la misma bebida tanto refrigerada o que no requiera cadena de frío. Bacillus subtilis DG101 ofrece nuevas formas, todas fáciles de implementar para una amplia gama de bebidas, más allá de los típicos productos lácticos, desde té hasta aguas, jugos y gaseosas.

8- Las esporas probióticas de Bacillus son seguras de usar en las plantas de fabricación de alimentos

Si bien las preocupaciones sobre la germinación de probióticos esporulados en los entornos de las fábricas elaboradoras de alimentos y bebidas tienen cierto asidero, es cierto que las cepas probióticas de Bacillus se pueden manejar de manera efectiva y segura. Las esporas de Bacillus probióticos (incluyendo las especies coagulans, subtilis y clausii) no germinan a menos que los niveles de humedad, temperatura y nutrientes sean adecuados y las condiciones de pH sean óptimas. Es poco probable, por no decir casi imposible, que las esporas de Bacillus germinen y crezcan bajo las condiciones normales de procesamiento y almacenamiento del producto. Inclusive es una práctica cada vez más habitual el uso y distribución de esporas probióticas de Bacillus en el ambiente (incluyendo hospitales) para controlar el desarrollo de bacterias y microorganismos patógenos en general. Podemos encontrar productos comerciales conteniendo esporas probióticas de Bacillus en soluciones de sanitizantes, jabones, aromatizadores de ambiente que ponen en evidencia la inocuidad de las mismas para el ambiente y las personas.

9- Los probióticos son importantes para el bienestar cotidiano

Los nutrientes liposolubles como ciertas vitaminas y ácidos grasos poliinsaturados (del tipo de los omega) se almacenan en células grasa y no son eliminados por la orina y las heces de manera diaria. Esto significa que se puede omitir su consumo por un par de días, y estos nutrientes aún estarán presentes (biodisponibles) en el cuerpo. En el caso de los probióticos, éstos no se internalizan en nuestras células sino que residen en el lumen del intestino, no tienen la capacidad de sobrecrecer y desplazar a nuestra propia flora y por ello deben reponerse continuamente ya que nuestra propia flora intestinal los terminará eliminando por las heces si no los reponemos de manera diaria. Los probióticos son más beneficiosos si se consumen a diario y de manera permanente entre otros motivos por sus efectos preventivos. Por ello, la oportunidad para los desarrolladores y fabricantes de alimentos yace en la incorporación de probióticos estables y eficaces (como las esporas de DG101) en productos alimenticios saludables, de consumo masivo y diario, que los consumidores disfruten todos los días como ser barritas de cereal, galletitas de agua, de arroz, mix de semillas, aguas saborizadas, etc. Con la multitud de cepas probióticas disponibles, los fabricantes deben saber elegir respaldados por la ciencia, y el probiótico Kyojin es la mejor elección.

10- El trabajo de los desarrolladores e innovadores de productos alimenticios es ahora mucho más fácil y excitante

Parecería no existir un límite o final visible en el camino innovador de alimentos con probióticos esporulados. La gama de alimentos y bebidas conteniendo esporas probióticas es cada vez más amplia, existen en el mundo desarrollado cientos de productos alimenticios suplementados o fortificados con esporas probióticas de Bacillus. Siendo en todos los casos, y en especial para el probiótico Kyojin (Bacillus subtilis DG101), la eficacia probiótica, la calidad, estabilidad de la formulación durante la fabricación y almacenamiento, pilares fundamentales de Kyojin S.A. Tanto los fabricantes como los consumidores enfrentan desafíos y poseen demandas cada vez más exigentes. Los consumidores buscan en las etiquetas información clara, verdadera e importante (códigos QR). Los fabricantes buscan formas de capturar a un consumidor en crecimiento pero atento. El suplemento o fortificación de alimentos con esporas probióticas, respaldadas por la investigación científica, es la mejor manera para desarrollar y proporcionar un producto alimenticio innovador, seguro y efectivo que sea valorado por el consumidor. Kyojin S.A. con su cepa probiótica Bacillus subtilis DG101 proporciona una llave en mano para el fabricante y desarrollador de alimentos fortificados con probióticos. Bacillus subtilis DG101 es 100% orgánico, 100% natural, resistente al frío y al calor, no está modificado genéticamente, está libre de alérgenos y TACC, es apto para veganos y su desarrollo está libre del uso o crueldad hacia los animales.